Affichage des articles dont le libellé est Brasil. Afficher tous les articles
Affichage des articles dont le libellé est Brasil. Afficher tous les articles

jeudi 13 décembre 2012

La visión está sostenida en la generación de soluciones inteligentes.

La presidenta de Brasil anuncia que quiere construir 800 aeropuertos

Rousseff quiere infraestructuras aéreas en ciudades de más de 100.000 habitantes

La presidente brasileña Dilma Rousseff / ETIENNE LAURENT (EFE)

La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, ha anunciado este miércoles que el país pretende construir al menos 800 aeropuertos regionales en el país, según ha asegurado en un seminario con empresarios franceses en París. "Las cifras en Brasil son enormes. Tenemos intención de construir alrededor de 800 aeropuertos, o más. Será en ciudades de más de 100.000 habitantes", aseguró Rousseff, en respuesta a las preguntas que realizaron empresarios que acudieron a unas jornadas de la patronal francesa.
"Brasil es un país continental, no sólo tiene ferrocarriles. Y hay gente en Brasil que no pueden moverse en avión. Queremos que todas las ciudades con más de 100.000 habitantes tengan acceso a un aeropuerto que esté a una distancia máxima de 50 o 60 kilómetros del centro", señaló la presidenta, que considera que esta es "una necesidad importante para el crecimiento del país".
El número de pasajeros en vuelos internos crece a un ritmo del 12% al año, según el Gobierno
El país, con 194 millones de habitantes, tiene como objetivo mejorar su anticuada infraestructura y el transporte inadecuado. La página de la Empresa Brasileña de Infraestructuras Aeroportuarias recoge la existencia de 66 aeropuertos comerciales en funcionamiento, que entre enero y septiembre habían utilizado 144 millones de pasajeros, 130 millones de ellos para vuelos domésticos. España, con una población cuatro veces menor, tiene en la red de estatal de AENA 46 aeropuertos.
Brasil necesita modernizar sus aeropuertos y toda su red de transporte para la Copa Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016. Rousseff ha aprovechado una visita a París para vender Brasil como país de oportunidades y, en un discurso ante empresarios, ha enarbolado las mejoras en vías férreas, puertos y aeropuertos como elemento clave para facilitar la movilidad y la comunicación. Ha asegurado que su Gobierno trabaja para rebajar los costes de producción de las empresas que invierten en el país. "Queremos una economía sin burocracia y estamos empeñados en resolver también los obstáculos históricos de nuestra infraestructura, obstáculos que vienen de 20 años de políticas exclusivas de austeridad", ha defendido.

Para el Mundial y para la población local

Las llamativas declaraciones coinciden con las palabras también hoy de la ministra de Planificación, Miriam Belchior, que ha asegurado que la reforma de los aeropuertos de este país latinoamericano es un "desafío" que no puede esperar al Mundial de fútbol de 2014. "Nuestro desafío no es el Mundial, es hoy, es atender nuestra demanda actual", dijo Belchior en una rueda de prensa con periodistas extranjeros.
La ministra explicó que el número de pasajeros en vuelos internos crece a un ritmo del 12% al año, lo que obliga al Gobierno a "resolver el problema ya". "En este proceso de reducción de desigualdades, la población pobre está comenzando a cambiar el autobús por el avión", dijo la ministra, que garantizó que ya se está tomando "un conjunto grande de medidas" para optimizar las infraestructuras actuales.
El Gobierno está invirtiendo en la "profesionalización" de la mano de obra de Infraero, el operador aeroportuario, y además está tomando medidas para mejorar el proceso de embarque, desembarque y facturación, según la ministra. "Tenemos grasa para quemar con la actual estructura, que puede ser potenciada para su uso inmediato", aseguró Belchior.
La visión está sostenida en la generación de soluciones inteligentes.

Brasil subastará la concesión para el tren de alta velocidad

El medio de transporte, el primero en América Latina, unirá Rio de Janeiro y Sao Paulo

Empresas de España, Francia, Alemania, Corea del Sur y Japón están interesadas

Un tren de alta velocidad a su paso por la estación de Cuenca. / EFE

El Gobierno brasileño ha programado para el 19 de septiembre del próximo año la subasta pública en la que otorgará la concesión para operar el tren de alta velocidad entre Río de Janeiro y Sao Paulo, según ha publicado el Diario Oficial de la Unión.
El ganador de la primera subasta se adjudicará una concesión por 40 años para operar, mantener y conservar la línea de tren de alta velocidad que unirá las ciudades de Río de Janeiro y Sao Paulo con un ramal a la vecina Campinas. El adjudicatario de esta concesión, en la que tienen interés empresas de España, Francia, Alemania, Japón y Corea del Sur, aportará la tecnología propia para el sistema ferroviario.
El vencedor del proyecto denominado Ferrocarril EF-222 también tendrá que comprometerse a ofrecer y montar los sistemas de protección acústica, electrificación, telecomunicaciones, señalización y control de los trenes, entre otros.
La licitación está dividida en dos fases
Una segunda subasta, aún sin fecha establecida, escogerá al consorcio responsable por la construcción de la línea y de las estaciones, incluyendo las obras necesarias como túneles y puentes.
La licitación para el primer tren de alta velocidad de América Latina estaba prevista para julio del año pasado pero fracasó debido a que ninguna empresa se interesó en construir y operar el sistema ferroviario simultáneamente y en las condiciones entonces establecidas por el Gobierno.
La Agencia Nacional de Transportes Terrestres decidió dividir la licitación en dos y ofrecer contratos diferentes para las empresas que construirán y operarán el sistema.
El pliego de condiciones de la licitación establece que el Estado brasileño será socio del proyecto mediante la estatal Empresa de Planificación y Logística, al que el ganador de la concesión tendrá que transferir parte de la tecnología.
La agencia reguladora calcula que el tren de alta velocidad exigirá inversiones por 35.000 millones de reales (unos 17.500 millones de dólares).
El proyecto, que unirá las dos mayores ciudades del país y un ramal a la ciudad de Campinas (a unos 100 kilómetros de Sao Paulo), tendrá una extensión de 510 kilómetros y un costo aproximado de unos 35.000 millones de reales (unos 17.500 millones de dólares).
La línea tendrá estaciones en los aeropuertos internacionales de Río de Janeiro y de Sao Paulo, así como en ciudades intermediarias como Aparecida.
Las reglas de la concesión fijan en 0,49 reales (unos 0,25 dólares) por kilómetro la tarifa máxima a ser cobrada a los pasajeros. Según el pliego de condiciones, los interesados podrán consultar a partir de este jueves y hasta el 13 de agosto del próximo año las respectivas condiciones, formularios, proyectos y estudios previos.
Los interesados igualmente tendrán plazo hasta el 16 de abril de 2013 para pedir aclaraciones sobre la licitación, que la Agencia Nacional de Transportes Terrestres se compromete a responder hasta el 17 de junio.
La agencia reguladora también programará reuniones para ofrecer aclaraciones directamente entre el 29 de enero y el 19 de marzo. Los consorcios interesados tendrán plazo hasta el 13 de agosto para presentar sus propuestas en sobre cerrado, incluyendo garantías financieras, documentos de precalificación, propuesta económica, plan de negocios y proyecto funcional.
La Agencia Nacional de Transportes Terrestres abrirá el 19 de septiembre en la sede de la Bolsa de Valores de Sao Paulo los sobres con la propuesta económica de las empresas cuyas garantías y exigencias de precalificación hayan sido aprobadas.

vendredi 30 novembre 2012

La visión está sostenida en la generación de soluciones inteligentes.

La economía de Brasil crece la mitad de lo previsto en el tercer trimestre

El producto interior bruto (PIB) brasileño avanzó un leve 0,6% respecto al segundo trimestre

Dilma Rousseff, presidenta de Brasil / EVARISTO SA (AFP)

El tercer trimestre del año ha dejado en Brasil un crecimiento económico muy inferior a los esperado el jarro de agua fría no ha caído solo sobre las optimistas previsiones del Gobierno, sino también sobre la mayor parte de analistas. El producto interior bruto (PIB) brasileño avanzó un leve 0,6% respecto al segundo trimestre, que supone el mejor registro desde primeros de 2011, pero al mismo tiempo representa la mitad de los previsto hacía tan solo dos días por el ministro de Finanzas, Guido Mantega.
En un encuentro con periodistas europeos, Mantega había dado por hecho que tanto servicios como industria y niveles de confianza estaban mejorando y mantendrían este nivel hasta finales de año. Pero los datos le llevaron la contraria. El ministro admitió su “sorpresa” y destacó el mal comportamiento del sector financiero, que ha llevado en buena parte el estancamiento del sector servicios.
La media de los 54 economistas sondeados por Bloomberg también calculaban un avance del 1,2%, sobre todo después del programa de estímulos que ha empezado a poner en marcha el Gobierno, con unos tipos de interés instalados en el nivel más bajo de la historia del país, el 7,25%.
Marcelo Cortes Neri, presidente del Instituto de Economía Aplicada e Investigación, no encontraba una respuesta sencilla: “Ha sido una sorpresa, sobre todo porque estamos en una situación de prácticamente pleno empleo y las encuestas revelan cómo la gente percibe una mejoría de su situación”, señala. Aunque el consumo mantiene su pace, los servicios se han estancado, destaca.

Mantiene previsiones para 2013

El avance mejora respecto al segundo trimestre (cuando el PIB creció un 0,2%) y supone una tasa anualizada del 2,4%, por lo que Mantenga insistió en que la economía está acelerando y mantuvo que crecerá un 1% en el cuarto trimestre. Para el conjunto del año, confía en un avance de entre el 1,5% y el 2% y mantiene una previsión de incremento del 4% para 2013.

Las cifras de hoy siembran las dudas sobre el corto y medio plazo. Brasil espolea las inversiones pero aún no ha logrado traducir sus planes en reales contantes y sonantes. Las inversiones bajaron un 2% en el segundo trimestre, hasta el 18% del PIB. Lo compensó el consumo, que representa más de la mitad de la economía del país y aguantó el tipo con un avance del 0,9%.