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mercredi 30 avril 2014

Wall Street

La Reserva Federal vuelve a estimular a los inversores

La Fed es la mayor influencia sobre los inversores de Wall Street, que volvieron a escalar sin mirar atrás al saberse que la subida de tipos de interés no será inminente



Economía | 09/04/2014 - 23:19h | Última actualización: 10/04/2014 - 02:29h
La Reserva Federal vuelve a estimular a los inversores
Wall Street Archivo
Nueva York, (Efe/Mateo Sancho Cardiel).- La Reserva Federal de Estados Unidos es, hoy por hoy, la mayor influencia sobre los inversores de Wall Street, que volvieron a escalar sin mirar atrás al saberse que la subida de tipos de interés no será inminente.
En la meca del neoliberalismo, hace ya muchos meses que la voz de una institución como el banco central estadounidense tiene más poder que cualquier mano invisible de los mercados, y hoy los inversores de Wall Street solo tenían ojos para Janet Yellen y los suyos, o, más bien, las actas de la reunión de Comité de Mercado Abierto que sucedió el mes pasado y que se hicieron públicas durante la sesión bursátil.
Una vez desveladas esas actas, comenzó la celebración. La Fed había decidido ajustar el nivel de desempleo a partir del cual se había estipulado que se aplicaría una subida a los tipos de interés, algo que siempre desmotiva a los inversores de bolsa y decanta hacia otro tipo de valores, como la deuda pública.
Disipado, entonces, el miedo a que el mercado de valores dejara de ser atractivo para los inversores en beneficio de otras inversiones menos arriesgadas, a las 14.00 horas, junto en el momento en el que se hicieron públicas las actas, los tres índices de Wall Street corrieron en paralelo el "rally".
Ganó el Nasdaq, que acabó con un 1,72 % de escalada, y dentro de su equipo, Facebook iba a la cabeza, pues subió más de un 7 %. En segunda posición quedó el índice de referencia, el Dow Jones, con un cierre verde del 1,11 % y Merck creciendo un 3,74 %. Pisándole los talones, el selectivo S&P 500, se apuntaba una subida del 1,09 %.
Los ánimos de los operadores de bolsa estaban tan positivos que vieron la botella medio llena ante otras noticias ambivalentes. Eso benefició a Alcoa, que ganó casi un 4 % hoy a pesar de que ayer anunció pérdidas en el primer cuatrimestre del 2014.
Por un lado, esas pérdidas fueron menores de lo esperado. Por otro, fueron achacadas a los costes de reestructuración y no a un descenso de la actividad empresarial, así que nadie vivió esas cifras negativas como un drama sino todo lo contrario. Empezaba así de manera no oficial la primera tanda de resultados empresariales del año.
Otra noticia difícil de entender como buena hizo que las acciones de Bank of America se apreciaran un 1,09 %. Esta entidad bancaria llegó hoy a un acuerdo mediante el cual pagará al Gobierno estadounidense 772 millones de dólares en multas y compensaciones por incitar a obtener servicios adicionales en tarjetas de crédito que ampliaban las deudas.
Y, con esta tendencia al optimismo, hasta en el petróleo de Texas se sumaba a la alzas y conseguía hoy su mejor nivel en cinco semanas, 103,6 dólares por barril, mientras la crisis en Crimea sigue poniendo en duda la continuidad del suministro de "oro negro" a Europa por parte de Rusia.EFE


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jeudi 30 janvier 2014

Que paso en la FED?

EE UU ignora la crisis de los emergentes y mantiene la retirada de estímulos

La Reserva Federal rebaja a 65.000 millones de dólares mensuales la compra de deuda

Es el segundo recorte consecutivo de 10.000 millones de dólares

El organismo ignora la inestabilidad cambiaria generada por los emergentes


Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal de EE UU / ANDREW HARRER (BLOOMBERG)
Nuevo recorte en el programa de compra de bonos de la Reserva Federal en la última reunión presidida por Ben Bernanke, que este viernes cede la gestión del banco central de EE UU a Janet Yellen tras ocho años de mandato. El mecanismo de impulso a la economía queda así reducido en 10.000 millones de dólares, hasta los 65.000 millones mensuales, mientras mantiene los tipos de interés cerca del 0%. El recorte es moderado, pero significativo por el momento en el que llega: indica que la Reserva Federal ha decidido seguir adelante con su repliegue, pese a las turbulencias de los últimos días en las divisas de mercados emergentes como Argentina, Suráfrica o Turquía. Ignora la crisis, hasta el punto de que ni si quiera hizo mención alguna sobre ella en su comunicado.

La Fed considera la nueva reducción ajustada a la situación de su economía, aun siendo ligeramente más intenso (en proporción) que el que se anunció en diciembre. La tercera ronda de rebaja de tipos por la vía cuantitativa comenzó en septiembre de 2012, con la compra de deuda vinculada a hipotecas. Se potenció a los tres meses con bonos del Tesoro, hasta 85.000 millones de dólares (62.300 millones de euros aproximadamente). Así se mantuvo un año.EE UU es el mayor inversor en todo el mundo. La retirada de estímulos a su economía, aunque sea paulatinamente, puede aumentar todavía más la volatilidad en los mercados emergentes, puesto que los dólares inyectados por el banco central en los últimos años no solo han sostenido la economía estadounidense sino que también se han dirigido hacia esos países en forma de inversiones. Ahora, ese cierre del grifo del flujo de capitales combinado con la crisis cambiaria puede agravar las economías de los países con problemas.
La última decisión de los miembros de la Fed ha sido unánime, algo que no ocurría desde junio de 2011. Tras este recorte, la Fed seguirá haciéndose con 30.000 millones de dólares en activos hipotecarios y 35.000 millones en deuda pública al mes. Es una cantidad significativa, que seguirá elevando el balance del banco central. En la actualidad acumula 4,1 billones de dólares en activos. Es un 30% más que cuando volvió a activar la máquina de hacer dinero y cinco veces más que antes de la crisis.
La Fed evita tratar a los mercados emergentes como un solo bloque y se fija para definir su estrategia en el rendimiento de la economía de EE UU. El último dato de crecimiento del tercer trimestre fue muy sólido y el paro bajó en diciembre del 7%, lo que justifica el abandono progresivo. Este segundo recorte es, de hecho, relativamente más intenso que el de diciembre.

“Creo que este puede ser un año decisivo”, dijo Obama. Pero al mismo tiempo, un crecimiento por debajo del 3% provoca una lenta recuperación del empleo. En su análisis, la Fed señala que la expansión “repuntó” y califica el desempleo de “elevado”. La inflación, mientras, se muestra “contenida” a largo plazo y eso le da margen para mantener alto el estímulo.El presidente Barack Obama ya ofreció en la víspera de la decisión una imagen optimista de la economía durante el discurso del estado de la Unión. Se refirió a los ocho millones de empleos creados tras la recesión, citó que el desempleo está a su nivel más bajo en cinco años, habló del repunte en el mercado inmobiliario y destacó que el déficit público se recortó a la mitad.
La Fed asegura que este volumen de compra de compra de deuda permitirá aguantar baja la presión en los tipos de interés a largo plazo y, como consecuencia, eso ayudará a apoyar el crecimiento. La idea es que el programa esté completamente desmantelado para final de año, si los datos acompañan. Además, no habrá alza de tipos hasta que el paro esté un tiempo por debajo del 6,5%.

La amenaza emergente

La gran pregunta es hasta qué punto los países emergentes pueden ser una amenaza para EE UU. En JPMorgan y UBS no esperan que afecte a la tendencia hacia un crecimiento más sólido lo que pasa en las divisas. Recuerdan que estos países se beneficiaron de las inyecciones de liquidez y apuntan que deberían haber adoptado medidas para anticipar la retirada de estímulos.
Como señala José Viñals desde el Fondo Monetario Internacional, está por ver si el proceso hacia la normalización monetaria será tranquila o sobresaltos. También pide a los países emergentes que reequilibren las finanzas en este escenario de reducción de la liquidez. Pese al nerviosismo reciente en algunos mercados, Viñals cree que la estabilidad financiera mejoró.

El legado de Bernanke también lo definirá, por tanto, la manera en la que los emergentes absorban la transición hacia la normalidad monetaria. Aunque en realidad este proceso dependerá a partir de ahora de Yellen, quien fuera su principal aliada en el seno de la Fed. Este segundo recorte podría darle margen para no tener que hacer nada en la primera reunión que presida en marzo.Lo que también es cierto es que los mercados financieros se muestran aún muy dependientes de la liquidez de los bancos centrales. El FMI insiste que una comunicación efectiva sobre la estrategia de salida es clave. También recomienda que “calibre bien” el calendario de retirada de estímulos. De esta manera, espera se reduzca la volatilidad y se evite se disparen los tipos.
Pero la aún vicepresidenta de la Fed ya advirtió en público que el programa de compra de bonos puede volverse en contra si está activo más de lo debido. La Fed busca en paralelo que Wall Street sea cada vez más dependiente de la guía que le dé sobre los tipos de interés. Además, deberá dar con la manera para recolocar sin crear tensiones todos los activos que fue acumulando.

Siguen las turbulencias

Mientras, la artillería de los bancos centrales de los países emergentes no pudo con el temor de los inversores. Los fondos de riesgo comenzaron a comprar dólares y tomar posiciones frente a las monedas de los países emergentes. La operación turca se desinfló pronto y la cotización de la lira, tras una subida meteórica nada más anunciase la subida de tipos el martes a las 23 horas, regresó a los niveles previos a la reunión del banco central.
La autoridad monetaria más que duplicó el precio del dinero en su principal referencia, las operaciones a una semana, cuyos tipos saltaron del 4,5% al 10%, un incremento muy superior a lo esperado en el mercado. Y, aun así, la moneda turca avanzó en el entorno del 0,56% con relación al dólar, menos que las dos jornadas precedentes, cuando los inversores esperaban la operación. A los mercados no se les escapan las presiones —explícitas incluso— a las que el gobernador del organismo, Erdem Basci, tendrá que hacer frente, ya que el primer ministro, Tayyip Erdogan, se opone a la medida a dos meses de comenzar su batalla electoral.
La medida, grosso modo, implica sostener la cotización de la moneda a costa de frenar el crecimiento, debido al encarecimiento. También india subió los tipos de interés (la tercera vez desde agosto) y Sudáfrica le secundó: el precio del dinero subió medio punto porcentual, hasta el 5,5%. Fue considerado un gesto insuficiente en los mercados y el rand reaccionó depreciándose un 1,4%. La rupia india, por su parte, apenas se movió, con una subida del 0,16% a media tarde.
La Bolsa española, que hasta el anuncio de Sudáfrica estaba subiendo un 1%, se dio la vuelta, aunque logró acabar con una leve ganancia del 0,17%, mientras el resto de grandes plazas europeas cerraron con pérdidas.

jeudi 19 décembre 2013

FED

La Reserva Federal empieza a retirar los estímulos a la economía

Reduce en 7.250 millones la compra de deuda, un recorte casi simbólico que marca la senda

Bernanke señala que prevé que habrá apoyos artificiales a la economía todo 2014


Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal / PETE MAROVICH (BLOOMBERG)
Tras cinco años inyectando liquidez en masa, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decide levantar el pie del acelerador de los estímulos al reducir a 75.000 millones de dólares (54.435 millones de euros) la intensidad con la que compra deuda. Son 10.000 millones de dólares menos (7.250 millones de euros menos) de lo que venía haciendo desde hace un año, un recorte en todo caso modesto y más bien simbólico, por que en la práctica no afectará al apoyo que da a la economía. La Fed mantiene los tipos en el 0%. Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, ha calificado en la rueda de prensa que el recorte en el programa de compra de deuda es "modesto" y ha anticipado que el programa de compra de bonos podría estar activo durante todo 2014.

La bolsa neoyorquina se disparó tras conocer la decisión de la Reserva Federal y el Dow Jones de Industriales, subió un 1,85 % marcando un nuevo máximo histórico, al igual que el selectivo S&P 500, que subió un 1,67 %.Wall Street está obsesionada con este asunto desde mayo, cuando Ben Bernanke indicó que empezaría a recortar la compra de activos antes de acabar 2013. Es conocido que el presidente de la Reserva Federal quería abrir la puerta de salida antes de ceder el cargo a Janet Yellen en febrero. Así que la otra opción era esperar a la reunión de enero, su última al frente de la institución.
La credibilidad de la Fed estaba en juego siete meses después de aquella declaración. Tuvo ya una oportunidad en septiembre para dar el primer paso. Pero ahora disponía de todos los ingredientes para levantar un poco el pie del acelerador y lanzar el mensaje al mercado de que no tiene nada que temer. El paro está en el 7% que Bernanke, algo que citó como referente para dejar de comprar bonos.
Además, el Congreso de EE UU llegó la semana pasada a un acuerdo presupuestario para los próximos dos años que evita el caos que se vivió en octubre, cuando las actividades del Gobierno federal cesaron de forma parcial durante 16 días. La distorsión de los datos forzó al banco central a tomarse algo más de tiempo en octubre. Así que en esta reunión se jugaba todo al cara o cruz.



De esta manera se busca que la economía y el mercado empiecen a estar más guiadas por los tipos que por la compra de bonos. En cualquier caso, el comunicado estable un claro vínculo del programa con la evolución de los datos económicos. Es decir, si la economía progresa como espera, podrá recortar más. Si por el contrario se modera, se reserva la posibilidad de elevar la inyección.Acertaron los que anticiparon por el recorte frente al status quo. La Fed estaba comprando desde diciembre de 2012 el equivalente a 40.000 millones de dólares (29.030 millones de euros) en bonos del Tesoro, que deja reducida con este primer recorte a 35.000 millones de dólares (25.400 millones de euros). Toca también los 45.000 millones (32.660 millones de euros) que adquiere en activos de deuda hipotecaria desde septiembre de ese año, que rebaja en 5.000 millones de dólares (3.600 millones de euros).
Es decir, es un gesto más bien simbólico, porque la Fed seguirá ayudando a la economía durante al menos durante todo 2014. Pero no hay un calendario establecido. Por eso lo más importante no es la cantidad sino las indicaciones. Bernanke insiste que cuando deje de comprar deuda, los tipos estarán excepcionalmente bajos un buen tiempo. Están en el 0% desde hace cinco años.
James Bullard, de la Fed de St. Louis, dijo días antes de la reunión que es posible que haya una pausa tras un primer pequeño recorte si la inflación lo permite. El mercado laboral, explicó, sigue débil pese a crear 190.000 empleos de media al mes. La Fed mantiene que no habrá alza de tipos mientras el paro no baje del 6,5%. Podría esperar incluso más tiempo tras lograse.
El programa de compra de bonos, el tercero que activó desde el colapso de Lehman Brothers, es un gran experimento y por eso le cuesta tanto a la Fed comunicarse. Yellen será realmente la encargada de desmontar una estructura que disparó el balance del banco central, con activos acumulados por valor de cuatro billones. Antes de la crisis no llegaba al billón.
Wall Street se muestra ahora más receptivo que en mayo. La reducción gradual en la compra de bonos también se justifica con otro argumento. La masa de liquidez inyectada puede tener efectos negativos si se prolonga y no está demostrando ser de tanta ayuda para acelerar la creación de empleo. En sus proyecciones, anticipa un crecimiento medio del 3% en 2014 y un paro ronde del 6,5%, para de ahí bajar del 6% en 2015. No espera un repunte de la inflación, que se mantendrá en el 1,5% el año próximo
Los tipos de los bonos a 10 años están cerca del 3%, reflejo de que los inversores esperan menos liquidez de la Fed. Bernanke insiste que la salida se hará de forma gradual. Trata así de mantener las expectativas bajas, para que no encarezca el coste de los préstamos más rápido de lo deseado. Pero lo que no puede contener es que hay una mayor confianza en la recuperación.

mercredi 30 octobre 2013

FED

El debate fiscal fuerza a la Fed a mantener la intensidad del estímulo

El organismo no es capaz de medir el impacto del cese administrativo en Estados Unidos



Esta vez, la Reserva Federal no tuvo otra opción. La batalla política por el presupuesto en Washington forzó al banco central de EE UU a dejar las cosas como están. No dispone de datos fiables sobre la marcha de la economía y tampoco es capaz de medir el impacto del cese administrativo, por el debate fiscal. Así que el primer paso hacia la moderación del estímulo masivo se aplaza.
Ben Bernanke, su presidente, dijo en mayo y después en junio que para final de año estaría en marcha el proceso que permitirá ir reduciendo la compra de deuda pública e hipotecaria, que desde hace un año asciende a 85.000 millones de dólares al mes. Es algo que se esperaba ya para la pasada reunión de septiembre, y que no sucedió. Ahora podría hacerlo en diciembre.
Para entonces, el debate fiscal debería estar encauzado. Además, las tensiones financieras se relajaron considerablemente. No hay que olvidar que algunos de los miembros del comité no estarán el año próximo, incluido Bernanke, y quieren dejar el trabajo encarrilado antes de irse. En el acta de la última reunión quedó claro que la mayoría esperaba que el recorte llegara antes de acabar 2013.
La decisión de no haber recortado en septiembre se ve como una oportunidad perdida. Pero en Wall Street no tienen tan claro que vaya a suceder en diciembre. Se ve más probable para marzo o abril, con Janet Yellen de presidenta. Hay incluso expertos que piensan que no se empezará a levantar el pie del acelerador hasta junio, lo que implica que se imprimirá dinero hasta final de 2014.
Echando cuentas, con el conocido como QE3 se acabará así inyectando cerca de 1,6 billones en la economía. La primera ronda de estímulos por la vía no convencional (QE1) se estimó en 1,5 billones, mientras que la segunda (QE2) fue de 600.000 millones. La Reserva Federal acumula activos por un valor superior a los 3,8 billones, cuatro veces más que antes de la Gran Recesión.
Lo que no cambian los analistas es la previsión para el primer alza de tipos, que el consenso de mercado proyecta para la segunda mitad de 2015 como pronto. Es decir, se reduce a la mitad el margen temporal que tenía en mente Bernanke. Pese a ello, está claro que el estímulo monetario será significativo en EE UU hasta que vuelva a crecer como antes de la crisis financiera.
La Fed insiste en que podría empezar a poner el pie sobre el freno cuando el paro se sitúe por debajo del 6,5%. La tasa de desempleo en septiembre fue del 7,2%. Pero como señala la nota final de la reunión, la continuidad en el vigor del estímulo se justifica porque la economía avanza a un ritmo que califica de “moderado” y sigue señalando que el paro es “elevado” pese a los avances.
La marcha del mercado laboral será clave. El dato de empleo de octubre se conocerá al final de la próxima semana, en lugar de este viernes. Sí se publicó a tiempo el del sector privado, que creó 130.000 empleos en octubre, por debajo de los 145.000 en el mes de septiembre, que se revisó además a la baja respecto a la primera lectura que se hizo hace un mes.
Los bancos de inversión calculan que el debate fiscal podría comerse entre un 0,3% y un 0,5% del producto interior bruto en el cuatro trimestre, lo que dejaría el crecimiento en el 2%. Para el primero de 2014, el impacto negativo del cese administrativo y la incertidumbre sobre el techo de la deuda estarán completamente absorbidos si la negociación política no se tuerce.
La inflación sigue dando margen de sobra a la Fed para mantener intacto el estímulo. Los precios subieron dos décimas porcentuales en el mes de septiembre, lo que deja la tasa anual de inflación en el 1,2%, la más baja en cinco meses. La Reserva Federal indica de nuevo que se sentirá cómoda mientras la proyección de inflación a uno o dos años vista no supere el 2,5%.
Hay otro elemento que complica el inicio del proceso de retirada; el sector inmobiliario. La recuperación se está moderando en el mercado de la vivienda, tras dos años de fuerte repunte. Aunque los tipos de interés siguen estando históricamente bajos, el coste de la hipoteca subió de forma notable el pasado verano ante la eventualidad del cambio de política monetaria.
La vivienda fue el principal motor del crecimiento en 2012 y 2013. Lo que está por ver es si el encarecimiento de los préstamos provoca que el consumidor renuncie a otras compras grandes, como la de coches. Se ve algo en las ventas en el comercio, que cayeron un 0,1% en septiembre tras subir un 0,2% en agosto. Si se descuentan los automóviles, registró un alza del 0,4%.
La lenta creación de empleo provoca que los salarios no suban, lo que limita la capacidad del consumidor de elevar el gasto. En este contexto, se espera con especial interés las indicaciones que de Yellen cuando se someta al examen del Senado, para aprobar su nominación. Aún no hay fecha prevista y el republicano Rand Paul amenaza ya con poner el proceso en suspenso.

mercredi 18 septembre 2013

FED

La Reserva Federal mantiene los estímulos contra pronóstico

La Fed aguarda "más evidencias" de crecimiento para frenar la expansión monetaria



El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, este miércoles. / M. WILSON (AFP)
La Reserva Federal (Fed) mantiene el pie sobre el acelerador de los estímulos. Eso significa que seguirá comprando deuda a un ritmo de 85.000 millones de dólares (unos 63.000 millones de euros) al mes, como viene haciendo desde final de 2012. Wall Street no descartaba que la reunión de este miércoles del banco central de EE UU hubiera marcado el inicio de la transición hacia la normalidad monetaria, tras cincos años de dinero barato.
El anuncio causó sorpresa. En opinión de la Fed, es necesario mantener el apoyo a la economía para que el mercado laboral pueda recuperarse de los efectos de la Gran Recesión. Sin embargo, era evidente la ansiedad de sus miembros por dar pronto el primer paso, a la vista de que los indicadores van por la buena dirección y que la inflación les da margen para afrontar el proceso con calma. “Hacemos lo que creemos que es mejor para la economía, no podemos dejar que las expectativas del mercado dicten nuestra política”, recalcó en la rueda de prensa el presidente de la Fed, Ben Bernanke, tras pedir “paciencia” a la hora de modular los estímulos.

En la actualización de su proyección de crecimiento, la Fed anticipa una expansión media del 2,1% este año, para repuntar al 2,75% en 2014 y rozar el 3% en 2015. Respecto al paro, en el escenario medio rondaría el 7,1% a final de 2013 y se colocaría en el 6,5% que utiliza de guía el año próximo.En su análisis de la economía, el comunicado justificando su decisión califica el actual ritmo de crecimiento de “moderado”. Respecto al paro, considera que el 7,3% actual sigue siendo “elevado” y por eso mantendrá funcionando los estímulos hasta que se acerque al 6,5%. Es decir, considera que no se dan las circunstancias para cambiar de estrategia aún. Aun así, Bernanke señaló que el fin de los estímulos, sin un calendario, “puede empezar a final de este año”, ya que estos están “ligados” a la evolución de los datos. En cuanto a los tipos de interés, descartó un alza “mientras la inflación esté por debajo del objetivo del 2%”,

Aunque la mayoría en Wall Street esperaba que un primer recorte modesto en la compra de deuda llegaría en la reunión de octubre, la probabilidad de que lo hiciera en esta era muy alta. Los más cautos, viendo los últimos datos de empleo, lo veían más para comienzos de 2014.El conocido como QE3, la sigla que se utiliza para referirse a la tercera ronda de rebaja de tipos por la vía no convencional, tomó forma en septiembre del pasado año, con la compra mensual de bonos hipotecarios por valor de 40.000 millones. Unos meses después, en diciembre, puso de nuevo a imprimir la máquina de hacer dinero para comprar 45.000 millones en deuda pública. Al inicio del QE3, la Reserva Federal acumulaba activos por valor de 2,8 billones de dólares. Ahora supera los 3,6 billones y seguirá creciendo hasta al menos medio año después de irse Bernanke. Los tipos de interés a corto plazo, entre tanto, se mantienen cerca del 0%. Ahí llevan desde diciembre de 2008 y ahí seguirán hasta bien entrado 2015.
La batalla que se libra en Washington para elevar el techo de la deuda podría haber anticipado a este el movimiento de la Fed. Se espera que para octubre el Gobierno de EE UU no disponga de dinero en efectivo con el que operar, a lo que se le suma la falta de presupuesto. Por eso septiembre era la opción más viable, si no debía esperar hasta diciembre. Todo esto mientras sigue sin saberse quién ocupará la presidencia de la Fed el año próximo. Bernanke no se refirió este miércoles a su relevo. La mejor colocada en la sucesión es Janet Yellen, actual vicepresidenta de la institución y favorable a mantener el estímulo para combatir el paro. También se cita a Donald Kohn y Roger Ferguson, sus predecesores.
El principal reto para el sucesor será desmontar esa estructura sin sobresaltos. El asiento de presidente de la Fed no es el único que cambia. Habrá cuatro rotaciones entre los presidentes regionales con derecho a voto. Eso significa que la Fed de la etapa post-Bernanke será muy diferente.