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jeudi 15 mai 2014

Situación en Japon

Japón contiene la euforia ante el acelerón de su economía entre enero y marzo

El PIB avanza un 1,5% intertrimestral y un 5,9% en relación al mismo periodo de 2013

El adelanto de las decisiones de gasto por la subida del IVA en abril condicionan el dato


Una mujer observa unos frigoríficos en exposición. / EFE
La economía de Japón creció en enero-marzo a su mejor ritmo en más de dos años, un dato que sin embargo no invita a la euforia ante los pronósticos que apuntan a un frenazo proporcional en el segundo trimestre por los efectos de la reciente subida del IVA. El producto interior bruto (PIB) nipón se expandió un 1,5% con respecto al trimestre anterior y un 5,9% en relación al mismo periodo de 2013 impulsado principalmente por la escalada de la demanda que precedió al incremento del impuesto que se aplicó el pasado 1 de abril.
Pese a que la subida fue solo del 5 al 8%, el consumo privado, que compone el 60 por ciento de la economía nipona, avanzó un 2,1% intertrimestral y un 8,5% en relación a los tres primeros meses del año anterior. A su vez, la inversión de capital corporativo, otro importante componente del PIB nipón, creció en enero-marzo un 21% interanual y un 4,9% al compararlo con el dato del trimestre precedente, gracias a que las empresas intensificaron sus capacidades operativas para encarar esa escaldada de la demanda.
Semejante acelerón responde a la gran susceptibilidad que aún despiertan estas subidas impositivas en Japón, que únicamente ha vivido tres incrementos del IVA en toda su historia. Por idéntico motivo la mayoría de analistas pronostica que la economía nipona sufrirá un parón entre abril y junio (los pronósticos menos halagüeños hablan de una contracción de más del 3 por ciento) merced a la previsible caída del consumo.
De este modo, el primer ministro Shinzo Abe y su Gobierno seguirán con atención lo que suceda en el trimestre actual, de cuyos datos macroeconómicos dependerá en buena parte la estrategia a adoptar en los próximos meses. En ese sentido, los inversores nipones estarán muy pendientes de la profundidad que tenga el parón en la demanda durante este periodo, ya que un frenazo considerable podría invitar al Banco de Japón (BoJ) a aprobar una nueva inyección adicional de dinero para así poder lograr su meta de acabar con la deflación en el país.
A ese respecto, el deflactor de enero-marzo registró un avance del 0,01% y mostró que, al menos de momento, el banco central está bien encaminado. En cualquier caso, la entidad ha subrayado ya la necesidad de que su política monetaria venga acompañada de una serie de condiciones que permitan que el país alcance una inflación del 2% interanual para el 2015 que le permita entrar en un ciclo más estable de crecimiento.

Reforma laboral

Entre estos requisitos se cuentan una reforma que permita flexibilizar el constreñido mercado laboral nipón o el que la subida en los precios se compense con incrementos salariales, dos objetivos que el Gobierno Abe aún está lejos de resolver. Muchos economistas señalan también la necesidad de que Japón, tradicionalmente una potencia exportadora, vuelva a cosechar saldos comerciales positivos.
Y es que pese a que sus exportaciones crecen (lo hicieron un 6% intertrimestral) el saldo de sus importaciones lo hace aún más (aumentó un 6,3%) merced a la abundante adquisición de hidrocarburos para compensar la parada de sus plantas nucleares a raíz del accidente atómico en Fukushima.
De momento, el primer ministro nipón tiene previsto presentar en junio los detalles pormenorizados de su plan de reformas estructurales que se centra en el sector agrícola y sanitario y en lograr una mayor incorporación de la mujer al mercado laboral nipón, uno de los más desiguales del mundo desarrollado.
Sin embargo, existen dudas razonables sobre el alcance que puedan tener las medidas que proponga Abe en estas parcelas, dominadas por poderosos grupos de presión, y de cara a lograr que las japonesas comiencen a desempeñar un papel destacado en la economía en un lapso corto de tiempo.

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jeudi 8 août 2013

Estimulos

El Banco de Japón mantiene los estímulos y cree que hay recuperación

El organismo emisor acuerda seguir con la compra de deuda pública y activos de mayor riesgo



La entrada de la sede del Banco de Japón, en Tokio / EFE
El Banco de Japón (BOJ) ha anunciado este jueves que mantendrá las actuales medidas de flexibilización monetaria y reafirmó su evaluación de la coyuntura económica. Al igual que el mes pasado, el supervisor japonés considera que la economía  "está empezando a recuperarse moderadamente", algo en lo que coincide con el informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) hecho público este lunes.
En un comunicado, los nueve miembros de la junta de política monetaria del emisor acordaron por unanimidad mantener la compra de deuda pública y activos de mayor riesgo, iniciada el pasado mes de abril, con el objetivo de duplicar la base monetaria y acabar con la deflación crónica del país. "El Banco de Japón continuará sus operaciones para incrementar la base monetaria a un ritmo anual de entre 60 y 70 billones de yenes (entre 465.887 y 543.534 millones de euros)", ha detallado el organismo que ejecuta una de las principales acciones de laAbeconomía, la receta del primer ministro, Shinzo Abe, para acabar con la deflación.
En su evaluación del escenario económico, el emisor advierte de que a pesar de que "las economías extranjeras en su conjunto se están recuperando gradualmente", no se descarta un empeoramiento. Nuevamente, el banco central japonés reiteró que por el momento "se mantiene un alto grado de incertidumbre" en torno a los riesgos que afronta el país. Entre ellos, "el futuro de la crisis de deuda en Europa, el desempeño de las economías emergentes y el ritmo de recuperación en Estados Unidos".
No obstante, espera que la tercera economía del mundo "se recupere moderadamente asentada en la solidez de la demanda doméstica y la mejora de las economías extrajeras".
En cuanto al objetivo para lograr una inflación sostenida del 2% en un periodo estimado de dos años, el BOJ remarcó que el actual dato del IPC, que en junio creció un 0,4% interanual en el primer dato positivo en más de un año, denota que "las expectativas de inflación parecen incrementarse en su conjunto". En este sentido, el emisor nipón avisa de que "mantendrá su flexibilización monetaria cuantitativa y cualitativa en el objetivo de lograr estabilizar los precios en el 2%, durante el tiempo que sea necesario".
Con respecto a la situación en el país, la junta del emisor destaca que la inversión de capital "ha dejado de debilitarse y muestra signos positivos, en línea con la mejora de los beneficios empresariales", motivados por la continuada depreciación del yen.
El consumo privado [que supone cerca del 60 % del PIB del país] "se ha mantenido sólido, sustentado en la mejora de la percepción de los consumidores". Además, según el comunicado, "la inversión pública ha continuado incrementándose", la mejora del sector inmobiliario "se ha hecho evidente" y la producción industrial "se incrementa moderadamente".

lundi 8 juillet 2013

Economía Japonesa



Japón cerró mayo con un superávit por cuenta corriente de 4.157 millones

El país nipón registra un aumento del 58,1% respecto a 2012

El Gobierno informa del segundo avance mensual consecutivo desde 2010



Una bandera nipona ondea en el puerto de Tokio, Japón. / EFE
Japón cerró mayo con un superávit por cuenta corriente de 540.700 millones de yenes (4.157 millones de euros). Este dato implica un aumento del 58,1% respecto a mayo del pasado año y supone el segundo mes consecutivo en que se registra un avance en tasa interanual, según ha informado este lunes el Gobierno nipón.
La importancia de estas cifras reside en que la balanza por cuenta corriente japonesa no registraba incrementos interanuales en dos meses seguidos desde octubre de 2010. Por tanto, estos datos apuntarían a una recuperación de la tercera economía del mundo.
Las exportaciones de Japón aumentaron un 9,1% en mayo en comparación con el mismo mes de 2012. Estas sumaron 5,52 billones de yenes (42.500 millones de euros), ha detallado este lunes en su informe preliminar el Ministerio de Finanzas.

Por su parte, la balanza de rentas del país asiático registró en mayo un superávit de 1,52 billones de yenes (11.708 millones de euros), al tiempo que la de servicios contabilizó un superávit de 44.100 millones de yenes (339 millones de euros). Y la balanza financiera registró una salida de capitales de 119.500 millones de yenes (918 millones de euros).Aunque las importaciones también avanzaron, un 9,6% hasta alcanzar los 6,43 billones de yenes (49.462 millones de euros), el ritmo de incremento de estas se ha reducido en comparación con el registrado en meses anteriores. De este modo, el déficit comercial de Japón fue de 906.700 millones de yenes (6.971 millones de euros).
La balanza por cuenta corriente está considerada uno de los indicadores comerciales más amplios de un país. Esta refleja los pagos e ingresos por intercambios con el exterior de bienes, servicios, rentas y transferencias.

lundi 10 juin 2013



Japón revisa al alza su crecimiento del primer trimestre hasta el 4,1%

La economía japonesa avanzó seis décimas más de lo anunciado al calor de los estímulos



Un viandante, ante los carteles con la cotización del Nikkei. / JUNKO KIMURA (BLOOMBERG)
El Gobierno nipón ha revisado hoy al alza el crecimiento del producto interior bruto (PIB) del país entre enero y marzo hasta el 4,1% interanual, lo que supone elevarlo seis décimas con respecto al 3,5% anunciado en mayo. En su informe revisado, el Ejecutivo también elevó en una décima hasta el 1% el crecimiento de la economía del país con respecto al trimestre precedente, de octubre a diciembre del año pasado.
La revisión al alza del PIB nipón en el primer trimestre de 2013 muestra una aceleración más rápida de lo esperada de la tercera economía mundial y es un indicador de que las políticas de estímulo aplicadas por el primer ministro, Shinzo Abe, comienzan a dar sus frutos, según los analistas del diario económico Nikkei.
El indicador que más contribuyó a la revisión al alza del PIB del país en los tres primeros meses del año fue el de inversión corporativa o inversión de capital fijo no residencial, que pasó de retroceder un 0,7 por ciento con respecto al trimestre precedente a una caída del 0,3 por ciento en el informe revisado publicado hoy.
Mientras, el consumo privado, que supone un 60 por ciento de la economía japonesa, permaneció invariable en el 0,9 por ciento con respecto al trimestre anterior.
En su dato revisado, el Ejecutivo también mantuvo invariables las exportaciones, que componen prácticamente el 40 por ciento restante del PIB, con lo que su incremento permaneció en el 3,8 por ciento en relación al periodo octubre-diciembre.
Según los analistas, el país comienza a asumir los planes de Abe, que llegó con la meta de acabar con 15 años de inflación y revitalizar la debilitada economía a través de un plan conocido como "Abenomics", y que ha supuesto la caída del yen, beneficiosa para el tejido exportador, y reportado ganancias en el parqué.
Además, al compás de las medidas de estímulo del Gobierno, el Banco de Japón (BOJ), liderado por Haruhiko Kuroda, puso en marcha en abril un agresivo programa de flexibilización monetaria. Dos impulsos encaminados a lograr crecimiento y una inflación sostenida del 2 por ciento en un periodo aproximado de dos años.


lundi 20 mai 2013




Japón revisa al alza su evaluación de la economía ante la debilidad del yen

La Bolsa de Tokio y los principales parqués de Asia marcan máximos en cinco años




Una bandera japonesa ondea sobre el Banco de Japón (BOJ) en Tokio. EFE/Archivo / EFE
El Gobierno de Japón ha revisado este lunes al alza su evaluación de la economía ante el actual debilitamiento del yen, que está ayudando a impulsar las exportaciones y animando a las compañías a aumentar su producción. El ambicioso programa de estímulos monetarios y fiscales promovido por el primer ministro de Japón. Shinzo Abe, logró reactivar el crecimiento en el arranque de 2013. Según los datos suministrados este jueves por el Ejecutivo japonés, entre enero y marzo el PIB avanzó un 0,9% respecto a los meses finales de 2012. El avance de la tercera economía del mundo vino impulsado por la mejor del consumo interno y un incremento de las exportaciones.
En su informe económico de mayo, el Gabinete mejoró su evaluación de tres de las 14 categorías que analiza: exportaciones, producción industrial y beneficios empresariales. Además indicó que la economía "está avanzando poco a poco" y que se espera que esta recuperación sea "gradualmente apoyada por la mejora de la confianza, la mejora de las condiciones de la exportación y el efecto del paquete de políticas monetarias".
El informe se publica después de que la moneda local haya experimentado una continuada depreciación y haya caído desde noviembre en torno a un 30 por ciento con el euro y el dólar. Por su parte, el parqué tokiota está viviendo un ambiente de euforia y el Nikkei consiguió la semana pasada superar la barrera de los 15.000 puntos por primera vez desde hace más de cinco años. El impulso también se está dejando notar en el resto de plazas de referencia del Continente.
El pasado abril, el Banco de Japón aprobó un contundente programa con el fin de lograr una inflación del 2% en un periodo estimado de dos años. Para ello, anunció una estrategia basada en ampliar la base monetaria del país duplicando la compra de deuda pública nipona y de activos financieros de mayor riesgo.
En su informe, el Gobierno, que mantuvo intactas sus previsiones en abril, señala que los beneficios empresariales muestran signos de mejora, principalmente los de las grandes compañías. Además, aunque reconoce que la economía todavía está en una fase deflacionaria, se observan "signos de cambio que pueden ser vistos en algunas áreas recientemente".

jeudi 16 mai 2013




Japón crece un 0,9% en el arranque de 2013 por las políticas de estímulo de Abe

Las inyecciones de liquidez del Banco de Japón alientan el mayor avance entre países del G-7

El consumo crece un 0,9% mientras la depreciación del yen empuja las exportaciones un 4%

El primer ministro japonés, Shinzo Abe, en el Parlamento. / FRANCK ROBICHON (EFE)
El ambicioso programa de estímulos monetarios y fiscales promovido por el primer ministro de Japón, Shinzo Abe ha pasado con nota su primer examen. Según ha desvelado este jueves el Gobierno japonés, la economía oriental creció en el primer trimestre un 0,9%, lo que la aleja definitivamente de la recesión que la atenazó a mediados del año pasado. La economía japonesa no solo sobrepasó con creces las expectativas de los expertos, sino que exhibe el mayor ritmo de crecimiento entre los países avanzados del G-7 en el arranque de 2013.
Fuente: Bloomberg. / EL PAÍS
El contraste con el devenir de la zona euro es notable. Un día después de que Eurostat confirmara que la eurozona sufre la recesión más prolongada de su historia, con el PIB de los Diecisiete descontando otro 0,2% en el primer trimestre, la economía japonesa protagoniza un sorprendente acelerón, para superar incluso a Estados Unidos, cuyo PIB avanzó un 0,6% en el primer trimestre. Un contraste que alimenta el debate sobre la distinta orientación de la política monetaria, que enfrenta a la zona euro con Japón y Estados Unidos, cuyos bancos centrales están siendo mucho más agresivos, con inyecciones de liquidez sin precedentes por su amplitud (compran títulos públicos y privados) como por su dimensión. 
"Las políticas económicas del primer ministro Abe están comenzando a surtir efecto", destacó el ministro de Economía japonés, Akira Amari, tras la difusión de los datos. "La economía japonesa entra, de forma clara, en una fase de recuperación", coreó Tomo Kinoshita, economista jefe del servicio de estudios de Nomura.
Las Abeconomics, como han sido bautizadas, además del tradicional paquete de estímulo fiscal (cerca de 100.000 millones de euros, centrados en la inversión pública), suponen un giro radical en la política monetaria del Banco de Japón, ejecutada desde abril por Haruhiko Kuroda, el nuevo gobernador de la entidad, que no tiene empacho en ejecutar la directrices de Abe. En su prolongada lucha contra la deflación, el Banco de Japón se puso por primera vez como objetivo llevar el IPC japonés a una tasa anual del 2% en dos años. Y para ello, duplicó sus inyecciones de liquidez en la economía mediante la compra de bonos públicos y títulos privados de renta fija, desplazando buena parte de la inversión a los plazos más largos.
El efecto más polémico de las Abeconomics es la depreciación del yen, por sus consecuencias sobre el comercio internacional. El Gobierno japonés defiende que su objetivo es reactivar la demanda interna, no incentivar las exportaciones abaratando el tipo de cambio de su divisa, un movimiento que podría desatar una guerra de divisas.

Los datos desvelados este jueves ofrecen argumentos para todos los gustos. El notable crecimiento del PIB en el primer trimestre se sustentó en el consumo privado, que también aumentó un 0,9% respecto al trimestre anterior, un claro indicador de que las medidas de estímulo de Abe han contribuido a que los japoneses recuperen la confianza y empiecen a gastar. Pero el comportamiento del sector exterior también es significativo. La depreciación del yen ha impulsado las ventas al exterior un 3,9%, en contraste con la caída de los últimos meses de 2012 (-2,9%). Las importaciones también han aumentado, pero a menor ritmo (un 1%).Hasta ahora, la política ha sido validada por los foros internacionales (G-7 y G-20), pero se contempla con suspicacia. Porque lo cierto es que el yen se ha depreciado cerca del 30% en relación al dólar y al euro desde que Abe desvelara sus planes en noviembre, en plena campaña electoral. Y que es la cotización de las principales compañías exportadoras lo que sustenta la revalorización del Nikkei, el índice selectivo de la Bolsa de Japón, que ha subido un 60% en seis meses
Los expertos dan por hecho que el crecimiento se prolongará en los próximos trimestres, ya que el plan de estímulo fiscal, que ya ha inducido un crecimiento del 0,8% en la inversión pública, apenas ha entrado en vigor. Lo que está por ver es el efecto de las Abeconomics en los precios: en marzo, el IPC japonés retrocedió otro 0,9% y enlaza ya diez meses a la baja. Los salarios tampoco levantan cabeza, con un descenso del 0,6% respecto a 2012. Y las empresas,todavía con exceso de capacidad instalada, siguen remisas a invertir.

lundi 8 avril 2013




Japón lanza su revolución monetaria

El gobernador Kuroda hace suya la estrategia de Bernanke con inyecciones masivas de liquidez Duplica el balance del banco central para situarlo en el equivalente al 55% del PIB en 2014

El nuevo gobernador del Banco de Japón (BOJ), Haruhiko Kuroda, / FRANCK ROBICHON (EFE)
Pocas veces un estreno en un cargo de una institución económica había resultado tan apabullante y drástico. Apenas dos semanas después de tomar las riendas del Banco de Japón, Harukiro Kuroda anunció el pasado jueves una de las mayores inyecciones monetarias que se recuerdan en la historia de los bancos centrales y que supone insuflar a la economía el equivalente al 30% del PIB en solo dos años. Con esta estrategia, el banco central de la tercera economía del mundo espera poner fin a más de 15 años de deflación y depresión económica, aunque para ello haya tenido que abrir la caja de pandora, con los riesgos —algunos desconocidos— que conlleva.
Arranca, así, la historia del nuevo Banco de Japón, como lo definen los analistas. El comité del banco central japonés ha apostado por una nueva fase de relajación monetaria, tanto en términos cuantitativos como cualitativos. El objetivo es situar la inflación en el 2% cuanto antes, a más tardar en un plazo de dos años. Sólo como referencia, los precios cayeron en enero, en tasa interanual un 0,2% y excluidos los precios más volátiles de la energía y los alimentos, el descenso fue del 0,7%.

Las medidas del nuevo plan

- La base monetaria se incrementará a un ritmo de entre 473.000 y 552.000 millones de euros anuales. De esta forma, el volumen de la base monetaria pasará de 1,08 billones de euros a finales de 2012 a 2,13 billones a finales de 2014, según los cálculos de la entidad.
- Aumentará la compra de bonos a un ritmo de unos 394.000 millones de euros al año (frente a los 55.200 millones fijados en el programa actual) y se podrán adquirir títulos con vencimiento de hasta 40 años. Así, la vida media de los bonos adquiridos por la autoridad monetaria se alargará de tres a siete años.
- Se efectuará un incremento anual de 79.000 millones de euros en las compras de fondos cotizados (ETF) y de 236 millones en las de fondos inmobiliarios japoneses (J-REIT).
- Se mantendrá la compra de deuda corporativa privada y se relajarán las condiciones de acceso a las entidades financieras en próximas reuniones para impulsar el crédito.
- Suspensión temporal de la regla de los billetes, lo que supone que el total de compras de deuda pueden superar el nivel de los billetes en circulación de la economía.
- Se da por finalizado el actual programa de compra de activos que estaba dotado con unos 800.000 millones de euros.
Para alcanzar ese objetivo, el banco abandona la referencia de los tipos de interés —que ya están próximos a cero— como principal instrumento de su política y apuesta por duplicar la base monetaria, es decir, la suma del dinero en circulación en la economía y las reservas que las instituciones mantienen en el banco central. De esta forma espera que su volumen pasará de los 138 billones de yenes (1,08 billones de euros) de 2012 a 270 billones (2,13 billones de euros) a finales de 2014, lo que supondrá en torno al 55% del PIB de Japón.
De esta forma, Kuroda ha hecho suya la estrategia que puso en marcha Ben Bernanke al frente de la Reserva Federal estadounidense tras la caída de Lehman Brothers, en septiembre de 2008. Aunque quizás sería más apropiado decir que, en todo caso, se trata de un viaje de ida y vuelta puesto que Bernanke presume de haber estudiado en profundidad el papel de Koreikiyo Takahashi al frente del Ministerio de Finanzas de Japón entre 1931 y 1936, los años de la Gran Depresión, y cuyas medidas “salvaron brillantemente a Japón de la depresión mundial”, según el banquero estadounidense. La receta aplicada entonces sería, traducida a la actualidad, una combinación de estímulos fiscales, relajación cuantitativa y depreciación del tipo de cambio. Pero Bernanke, además, ha reconocido en varias intervenciones que su objetivo es evitar las consecuencias que una falta de decisión en la adopción de medidas o la retirada anticipada de los estímulos pueden tener sobre la economía, lo que le ha sucedido a Japón desde la década de los años 90 y que explican en buena medida la situación actual.
Porque si algo ha puesto de manifiesto la actual crisis financiera es la limitación de los tipos de interés —que en la mayoría de los países desarrollados rondan el 0%— como instrumento de política monetaria y que ha forzado a los bancos centrales a optar por otras medidas de relajación para sacar a flote sus economías. Japón llevaba muchos años en esa situación y el nuevo plan va mucho más allá. Basta compararlo con lo que han hecho otros bancos centrales en este tiempo. Según los cálculos de Estefanía Ponte, de Cortal Consors, la Reserva Federal de EE UU ha aumentado su balance un 233% desde 2007, lo que situaba a finales de febrero la base monetaria de la Reserva en el equivalente a 2,11 billones de euros. Una cifra muy parecida a la meta que ahora se ha fijado Japón, sólo que EE UU tiene una economía tres veces mayor que la nipona y lo ha llevado a cabo en un plazo de cinco años frente a los dos que se ha marcado Tokio. Hablamos de una avalancha de liquidez de proporciones históricas.
“Kuroda lo ha hecho”, titulaban su informe los analistas del banco de inversión japonés Nomura, como reflejo de su propia sorpresa. “Nadie creía que Kuroda tendría el coraje de hacer lo que ha hecho”, admitía el multimillonario George Soros en una entrevista con la CNBC “Hay que dar un voto de confianza al Banco de Japón por su full monty de expansión monetaria”, señalaba Steen Jacobsen, economista jefe de Saxo Bank, en una nota a clientes.
El banco que dirigía hasta el pasado 19 de marzo Masaaki Shirakawa estaba más centrado en el correcto funcionamiento del mercado y en la disciplina fiscal, como explica Kiichi Murashima de Citi Research, temeroso de un rápido repunte de precios si la economía volvía a crecer de forma sostenida o de financiar los déficit del gobierno. Kuroda ha decidido dejar de lado los paños calientes y tomar de golpe, y en su primera reunión, todas las medidas necesarias para alcanzar su objetivo. Aunque para ello haya tenido que suspender la regla de los billetes, “inevitablemente”, según Yujiro Goto, de Nomura. Esa regla, implantada en 2001 por la entidad, obligaba a la autoridad monetaria a situar el total de las compras de bonos por debajo del volumen de billetes en circulación. Con la nueva oleada de compras agresivas de bonos esa regla deja de estar en vigor, temporalmente, según la entidad.
“Con la introducción de estas medidas, el Banco de Japón está siendo muy contundente para impulsar el crecimiento y lograr que la inflación se sitúe en el 2% lo antes posible”, asegura José Ramón Díez Guijarro, profesor de Entorno Económico de IE Business School. “No obstante, el Banco y en particular Kuroda se han plegado de lleno a la presión del Gobierno de [Shinzo] Abe en la primera oportunidad que han tenido para ello, menoscabando la independencia del banco central”, advierte.
Abe ganó las elecciones del pasado mes de diciembre con una decidida apuesta porla recuperación de la economía, con un plan basado tres pilares: estímulos fiscales, una política monetaria agresiva para lograr que la inflación se sitúe en el 2% y un plan de reformas estructurales. Es la Abeconomía, como lo denominan los analistas. Su plan le llevó incluso, a plantear acabar con la independencia del banco central, uno de los paradigmas económicos de las últimos décadas y por la que mantuvo un agrio enfrentamiento con el presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, el pasado mes de enero. “Intencionadamente o no, con la intereferencia del gobierno en la política del banco central Japón puede desatar una guerra de divisas”, advertía entonces Weidmann.
Desde su llegada al gobierno Abe no ha ocultado su intención de propiciar una devaluación del yen con el objetivo de impulsar sus exportaciones, en directa competencia con sus vecinos de Corea del Sur y China. Entre enero de 2008 y el pasado mes de enero, las exportaciones japonesas han caído un 16,4%, según datos de Capital Economics. Eso puede cambiar radicalmente en los próximos meses ya que en lo que va de año el yen ha perdido un 11% de su valor y solo desde que se conoció el plan del Banco de Japón, la divisa ha retrocedido un 2,5%, hasta las 97,57 unidades por dólar y los 126,79 yenes por euro del cierre del pasado viernes.
Jeremy Hale, de Citi Research, calcula que el yen puede situarse en las 115 unidades por dólar a finales de 2014. Pero Hale advierte: “Claramente, esto dependerá en buena medida de lo que hagan otros bancos centrales, en concreto, la Reserva Federal, y de la evolución de los bonos a 10 años”. De lo que no cabe duda es que, dados los niveles actuales, para conseguir el objetivo del 2% de inflación, el yen debe depreciarse mucho más de lo que lo ha hecho hasta el momento. Y no está nada claro que el resto de las grandes potencias mundiales vayan a permitir a Japón semejante ventaja en un momento en el que el desapalancamiento interno de las economías industrializadas hace de las exportaciones el motor soñado de la recuperación.
“En esta semana en la que ha habido reuniones de varios bancos centrales, la principal conclusión es la inexistencia de cualquier tipo de coordinación en sus decisiones”, señala Díez Guijarro, del IE Business School. “Estas divergencias en la filosofía de los grandes bancos centrales van a tener, sin duda, efectos muy importantes en el comportamiento de los mercados financieros de los próximos años, tras décadas en las que existió una visión muy homogénea sobre el papel que deben jugar. Y ya veremos quién tiene razón”.
No falta quienes dudan de que, pese a la magnitud de las decisiones adoptadas, el Banco de Japón vaya a lograr su propósito inflacionista e incluso quienes advierten que incluso en el caso de tener éxito en su empeño “la inflación importada por la debilidad del yen puede dar al traste con la incipiente recuperación de la economía”, como advierten los analistas de Capital Economics.
En esa línea, Raymond Van Der Putten, de BNP Paribas, sostiene que la compra masiva de bonos “puede provocar burbujas especulativas en el mercado”, con las consecuencias de todos conocidas. Lo cierto es que hay pocos precedentes de una política monetaria tan agresiva y aplicada en tan poco tiempo y lo que temen los expertos es que “una vez que el genio salga de la lámpara veremos lo que pasa”, como sostiene Díez Guijarro.