vendredi 6 juin 2014

Mercados accionarios se fortalecen


Mercados accionarios se fortalecen


Las empresas salen de pesca

Las empresas aprovechan el crédito barato para crecer con compras y eliminar competidores

“Las operaciones de guerra requieren mil cuadrigas de cuatro caballos veloces, mil carros de cuatro caballos cubiertos de cuero y cien mil hombres con cota de malla”. La competencia empresarial se asemeja en cierto sentido a una batalla. Hay que ganar tamaño para tener opciones de victoria. Por eso, El arte de la guerra, escrito por Sun Tzu, se estudia en algunas escuelas de negocios. Es probable que los directivos de muchas empresas estén releyendo ahora los consejos sobre estrategia miliar reunidos en este milenario tratado. ¿Por qué? Porque los tambores de guerra vuelven a sonar. Así lo demuestra el importante auge de las operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) en 2014.
En los cuatro primeros meses del año se presentaron ofertas en todo el mundo por valor de 1,11 billones de dólares (unos 810.000 millones de euros), según datos de Thompson Reuters. Esta cifra es un 50% superior a la registrada en el mismo periodo de 2013. Si este ritmo continúa en lo que resta de año, posibilidad que los expertos consultados ven muy probable, en 2014 el volumen total por la actividad de M&A rondará los 3,5 billones de dólares. Esta suma supone volver a niveles no vistos desde 2007, es decir, a niveles previos a la crisis.
“El auge de las operaciones corporativas tiene un claro componente cíclico y es un buen termómetro del crecimiento económico mundial”, observa César Fernández, profesor del máster en Corporate Finance del Instituto de Estudios Bursátiles. “Es resultado del renovado optimismo empresarial”, corroboran desde la gestora de fondos Legg Mason, “aunque también podría sugerir que el crecimiento orgánico, es decir, el que generan los negocios tradicionales de las compañías, sigue siendo difícil de lograr y una herramienta para conseguirlo son las adquisiciones”.
Fuente: Bloomberg y Thompson Reuters. / Y. CLEMENTE / C. AYUSO
La actividad de M&A es muy cíclica, pero en este momento coinciden además una serie de factores que han creado un caldo de cultivo ideal para este tipo de movimientos. Solo así se explican los tratos tan voluminosos que se están sellando. En 2014, según datos recopilados por Bloomberg, se han anunciado cerca de 15 operaciones valoradas en más de 10.000 millones de dólares. La oferta de Pfizer por AstraZeneca, retirada finalmente por falta de acuerdo, era de 124.000 millones; la absorción de Time Warner por parte de Comcast es una operación de 68.000 millones; la unión entre Lafarge y Holcim crea un grupo valorado en 40.000 millones; Facebook se hace con WhatsApp tras desembolsar 18.000 millones entre efectivo y acciones...
“El coste de capital está en niveles históricamente bajos. Existe la sensación de que los tipos de interés empezarán a subir en el futuro no muy lejano, sobre todo en EE UU, lo que hace que la decisión sobre algunas transacciones se acelere para evitar el encarecimiento de los costes financieros si se realizan en un momento posterior”, explica Olaf Díaz-Pintado, socio director general de banca de inversión de Goldman Sachs en España. “Hay que añadir otros tres factores que están fomentando la proliferación de operaciones de M&A: en primer lugar, el nivel de confianza de los consejeros delegados ha aumentado notablemente en los últimos 12 meses. En segundo lugar, las empresas se han desapalancado y muchas de ellas acumulan caja en balance. Por último, el acceso a financiación en cantidades importantes ha dejado de ser un obstáculo para plantear operaciones grandes en caja, como se ha visto en algunas transacciones en las que se han levantado en pocos días decenas de miles de millones de financiación”, añade Díaz-Pintado.
La actividad corporativa está volviendo a niveles del año 2007
En lo que va de año han aumentado de forma significativa las operaciones entre compañías de diferentes países. Los tratos cross border, como se les denomina en la jerga financiera, supusieron el 32% de todos movimientos de M&A en el primer trimestre del año, según Thompson Reuters. Entre enero y marzo se anunciaron ofertas trasnacionales valoradas en 245.000 millones de dólares, un 86% más que en el mismo periodo del año anterior. En esta batalla empresarial global llevan la voz cantante las compañías estadounidenses. En su caso, además de por todos los factores descritos anteriormente, hay un motivo adicional para salir de compras fuera de su mercado local: ahorrarse impuestos.
“En los últimos años, muchas empresas estadounidenses han acumulado en caja importantes sumas de dinero. Gran parte de ese excedente está en el exterior y los consejos de administración deben decidir si repatriarlo para repartir dividendos o recomprar acciones, con el consiguiente coste fiscal, o utilizarlo para crecer mediante adquisiciones”, explica Jorge Vasallo, de Arcano Corporate.
En algunos sectores se dan necesidades concretas de concentración. Farmacia y telecomunicaciones son algunas de las áreas más activas en M&A en lo que va de año. En el caso de las farmacéuticas, los expertos creen que el bum se debe al hecho de que estas compañías dependen de la vida media de sus fármacos estrella. En la medida en que las patentes llegan a su fin, aquellas empresas que no tienen en cartera productos con un grado avanzado de desarrollo se ven obligadas a pujar por rivales que sí los tienen. Este año, Actavis ha comprado Forest Laboratories, Bayer se ha hecho con la división de cuidado personal de Merck, mientras que Novartis ha adquirido a GlaxoSmithKline su negocio oncológico, entre otras operaciones.
Por su parte, los movimientos entre las telecos responden a la excesiva fragmentación del mercado en muchos países, a la necesidad de ganar tamaño para lograr sinergias y ahorros de costes y al interés por entrar en actividades como el cable, la fibra o los contenidos. Entre las operaciones recientes destacan la compra de DirecTV por parte de AT&T o la adquisición de Ono por Vodafone.
También es significativo el frenesí de tratos en el sector tecnológico. Esta misma semana, por ejemplo, se confirmaba la compra de Beats Electronics por Apple. Desde enero, las empresas de tecnología han realizado operaciones por valor de 102.500 millones de dólares. Esta cantidad supone un incremento interanual del 67% y es el mayor volumen de M&A en este sector en los cinco primeros meses del año desde 2000, en plena burbuja tecnológica.
Los grupos líderes se sienten fuertes y crece el número de opas hostiles
“Estamos presenciando una acumulación de operaciones que no se habían podido realizar en los últimos años”, argumentan desde el área de banca de inversión de Bank of America Merrill Lynch. “Empresas con potencial de crecimiento orgánico limitado necesitan crecer a través de las operaciones de M&A. De hecho, este aspecto es muy relevante en Europa, donde la falta de pricing power [capacidad para fijar precios] y las tendencias deflacionistas llevan a que el canal de fusiones y adquisiciones sea la única forma de crecer”, añaden los expertos del banco estadounidense.
La primera opción para cualquier gestor es cerrar la compra de un rival de forma amistosa porque las operaciones hostiles son las más difíciles de ejecutar. En este sentido destaca el repunte de las opas no pactadas en los últimos meses, circunstancia que muchos miembros del mercado dicen que es una clara señal de confianza de las empresas en sus fortalezas. El volumen de ofertas hostiles en 2014 supone el 7% del total de la actividad de M&A en el mundo y es el más alto desde 2007, según Thompson Reuters.
“Los elevados múltiplos en Bolsa llevan implícitos unos crecimientos operativos que en muchos casos son imposibles de conseguir si no se buscan compras que generen sinergias. Para bastantes compañías está siendo la primera ocasión en mucho tiempo en la que los mercados les dan la posibilidad de comprarse un competidor directo”, señala Álvaro Revuelta, managing director de banca de inversión de Citi en España.
El auge de las operaciones de compra está destapando también tics proteccionistas, especialmente en Europa. Esta misma semana, en un gesto poco habitual para uno de los emblemas del capitalismo estadounidense como es General Electric, su consejero delegado, Jeffrey Immelt, viajó hasta París para reunirse con el presidente francés, François Hollande, con el objetivo de convencerle de las bondades de la oferta de su compañía sobre el negocio de energía de Alstom. En un primer momento, al Gobierno francés no le gustó la propuesta y buscó una salida europea con Siemens de aliado. La conversación en el palacio del Elíseo y las promesas sobre empleo, inversiones e independencia energética le han devuelto a General Electric alguna esperanza de llevar a buen puerto su oferta. En el caso de la fallida oferta de Pfizer por AstraZeneca también hubo un trasfondo político, y el Gobierno británico —la empresa opada tiene su sede en Londres— también recibió presiones por ambas partes, con carta incluida del presidente de Pfizer al 10 de Downing Street.
“El proteccionismo es algo innato al concepto de soberanía. Desde un plano teórico podemos hablar de empresas europeas, pero en la práctica las compañías siguen siendo, sobre todo en sectores estratégicos, francesas, italianas o españolas. Por eso los Gobiernos suelen poner resistencia a que las joyas de la corona caigan en manos extranjeras”, apunta Tomás Dagá, socio director del despacho Osborne Clarke, especializado en fusiones y adquisiciones.
El coste fiscal de repatriar caja lleva a las empresas de EE UU a pescar en Europa
Los expertos están convencidos de que la actividad de M&A va a continuar en los próximos meses. En su opinión, se van a mantener las condiciones de liquidez, facilidad en el acceso a la financiación y necesidad de consolidación en determinados sectores que están ejerciendo como catalizadores. Además, se espera mucho más de un sospechoso habitual de este tipo de operaciones como es el capital riesgo. Es cierto que el private equity ha protagonizado movimientos este año, pero su peso sobre el volumen global de fusiones y adquisiciones sigue por debajo de su media histórica. Este tipo de fondos compra una empresa, la reestructura y la vende en un plazo de tiempo que no suele superar los ocho años. La crisis congeló muchas de estas desinversiones y ahora, con la reapertura del mercado, se ha abierto una ventana de liquidez, por lo que deberían empezar a concretarse tratos. Goldman Sachs calcula que hay inversiones del capital riesgo en el mundo por valor de medio billón de dólares que buscan comprador. Además, el private equity también debería actuar de motor del M&A desde el lado de las compras, ya que en los últimos meses han levantado fondos por un valor cercano a los 400.000 millones, aunque, como estos inversores suelen operar muy apalancados, la potencia de tiro del sector para adquisiciones alcanzaría el billón de dólares.
“En España hemos invertido incluso en los años más duros de la crisis y pensamos seguir haciéndolo en la medida en que surjan oportunidades. La economía mejora, hay menor volatilidad y eso es positivo tanto para compradores como para vendedores. Para los primeros, porque la situación les permite hacer previsiones para determinar si una adquisición será rentable o no. En cuanto a los vendedores, los precios de los activos han subido y eso anima las operaciones porque se puede obtener valoraciones que se acercan más a la que ellos esperan, dice Alex Wagenberg, socio director en España del gigante del capital riesgo mundial Carlyle.
También hay un renovado interés del capital riesgo especializado en compañías de menor tamaño no cotizadas. “En el mundo del private equity, las operaciones más rentables son aquellas que se hacen en las fases finales de una crisis”, reconoce Félix Guerrero, socio director de GED. “Se elegirán principalmente aquellas empresas con proyectos sólidos, vocación internacional y potencial de crecimiento”, añade Guerrero.
En los últimos años, los movimientos de M&A que se daban en España tenían un carácter eminentemente defensivo. Por ejemplo, la reestructuración del sistema financiero o la desinversión de activos por parte de multinacionales españolas para reducir su endeudamiento. Sin embargo, los expertos aprecian que la tendencia ha cambiado, y los directivos empiezan a estudiar oportunidades de compra para crecer.
“España es un mercado muy atractivo para los inversores y sus empresas tienen mucho interés fuera de España por el éxito de sus productos, la calidad del equipo gestor y la manera en la que han sorteado la crisis. No sería de extrañar que los movimientos corporativos protagonizados por empresas clave en otros países europeos tuvieran su reflejo en operaciones similares en España”, asegura Álvaro Revuelta, de Citi.
En este sentido, los expertos no descartan que alguna gran compañía española reciba una opa hostil. “Hay empresas que cotizan, que tienen buenos negocios y están baratas. Al mismo tiempo, fuera de España hay gestores de grandes multinacionales que están sentados sobre una montaña de dinero y deben ponerlo a funcionar”, asegura Tomás Gavá, de Osborne Clarke.
Los consejos de administración tienen muy en cuenta cómo reacciona el mercado cuando se anuncia la compra de una empresa. Tienen pánico a que los inversores reaccionen mal. En este sentido, la evolución de las acciones de las empresas compradoras el día después de lanzar el ataque sobre un rival empieza a ser alcista. Es decir, a las Bolsas les empieza a ir la marcha, y eso que la prima promedio que se está pagando en 2014 por operaciones de M&A supera el 20%, según datos de Bloomberg.
El temor a perder las joyas de la corona desempolva tics proteccionistas
Los que se frotan las manos con el repunte de los movimientos corporativos son los bancos de inversión. Las entidades que ayudan a una compañía a hacerse con un rival no solo cobran comisiones por ese cometido, sino que luego ofrecen a su cliente toda una gama de servicios para el día después de la adquisición: búsqueda de sinergias, ahorro de costes, refinanciación... En 2014, los bancos de inversión han recibido solo en comisiones por aquellas operaciones que se han cerrado con éxito 5.600 millones.
En pleno frenesí de fusiones y adquisiciones, convendrá preguntarse hasta qué punto estos movimientos agresivos crean valor a largo plazo para los accionistas. En la historia reciente hay resultados para todos los gustos. Está el desastre de las bodas entre inmobiliarias o el trampolín de crecimiento que encontró Grifols con Talecris, por poner dos ejemplos extremos. “La generación o destrucción de valor en transacciones de M&A depende de cada caso y es difícil generalizar. El éxito depende no solo de la fijación del precio adecuado de una compañía, sino también de la ejecución profesional de la compraventa y de la gestión del día después de la adquisición”, según Díaz-Pintado.
Una guerra, como una opa, no es para generales novatos y, como recuerda Sun Tzu, hay que calibrar sus consecuencias: “Cuando se convoca a un ejército de cien mil y se lo envía a una campaña distante, los gastos que sufragarán el pueblo y el tesoro del Estado sumarán las mil piezas de oro al día. Tanto en el exterior como en el interior del país se vivirá una agitación constante y afectará a la vida de miles de hogares”.

Datos positivos

El motor impulsa el mayor avance de la producción industrial en cuatro años

El índice del sector manufacturero refleja un aumento anual del 4,3% en abril


Cadena de montaje de Citroen en Vigo. / EFE
Las exportaciones y el apoyo público a la compra de vehículos a través del plan PIVE, que el Gobierno planea prorrogar, no dejan de impulsar la fabricación de vehículos. Y la buena marcha del sector del motor impulsa a su vez la producción industrial. El Instituto Nacional de Estadística ha publicado este viernes el índice que mide la evolución dela actividad manufacturera: en tasa anual, corregidos los efectos estacionales y las diferencias de calendario, refleja un avance del 4,3%, el mayor desde marzo de 2010.
Es un avance notable, aunque hay que extremar la cautela ya que esta vez la incidencia de los filtros estadísticos es mayor: la Semana Santa cayó el año pasado en marzo y este en abril, lo que también influye en el ritmo de la actividad industrial. De hecho, sin desestacionalizar, la tasa anual del índice de producción industrial arroja un descenso del 2%.
Más allá de lo atinado de los filtros estadísticos, lo que es ya una certeza es que la producción industrial encadena ya seis meses en positivo, el mayor periodo de expansión en los últimos seis años. La locomotora de esta etapa expansiva es la fabricación de vehículos de motor, que aumentó un 22% en abril respecto al mismo mes de 2013. El mes pasado fue también muy dinámica la fabricación de productos informáticos y electrónicos (un 20% más), aunque su peso relativo en el conjunto de la industria española es menor.
En el mejor momento de la industria influye además la evolución de los dos sectores con mayor peso: la producción alimentaria enlaza meses de crecimiento moderado, cercano al 4% anual, mientras que el suministro de energía ya apenas resta (-1,3%). La fabricación de vehículos está también detrás de que la producción de bienes de equipo avance un 9%, ya que los reglamentos europeos clasifican así los automóviles, pese a que, en la práctica, son bienes de consumo duradero.
El Gobierno ha destacado esta evolución de los bienes de equipo como un indicio de que las empresas aumentan su capacidad productiva. La fabricación de automóviles no se incluiría en este concepto, pero sí la industria de componentes o de elementos metalúrgicos, también al alza. Esta evolución es uno de los argumentos del Ejecutivo de Rajoy para sostener que la economía española aumenta su ritmo de crecimiento.

Se ajustan los mercados de deuda soberana

El interés del bono español toca mínimos históricos tras las decisiones del BCE

La Bolsa llega a los 11.000 puntos por primera vez desde julio de 2011



Descripción: http://ep01.epimg.net/economia/imagenes/2014/06/06/actualidad/1402041796_083462_1402041908_noticia_normal.jpg
Vista de las oficinas del grupo encargado de la subasta de bonos. / EFE

La euforia en los mercados sigue avanzando. Después de que este jueves el BCE rebajara los tipos de interés al mínimo en sus 15 años de historia, la rentabilidad ofrecida en los mercados secundarios por los bonos españoles a diez años marcaba a primera hora de este viernes un nuevo mínimo del 2,702% para seguir descendiendo al 2,62% por la tarde, en lo que constituye un nuevo mínimo histórico, por debajo del 2,798% que marcó en la última semana de mayo. Se trata ya de una rentabilidad inferior a la que los inversores le exigen a los bonos del Reino Unido, hoy en el 2,66%.
El interés del bono español a diez años iniciaba la jornada en un 2,839%, mientras que la prima de riesgo de España bajaba un punto básico a primera hora y se situaba en 141. En consecuencia, el diferencial respecto al 'bund alemán volvía a descender y a situarse por debajo de los 140 puntos básicos, al pasar desde los 141,80 puntos básicos de la apertura a un mínimo de 139,3 enteros.
En el mercado bursátil, el Ibex 25 ha tocado al mediodía los 11.000 puntos, con un avance del 1,4%, lo que significa situarse por encima de una barrera simbólica que no lograba batir desde julio de 2011, impulsado por los bancos y la compañías de energía. El euro también se ha contagiado del optimismo, al ubicarse en 1,3634 dólares por euro. Acabó la semana en 11.064, con un alza del 1,7% en el día.
En esta misma línea, la rentabilidad del bono italiano con vencimiento a diez años bajaba hasta el 2,845%, lo que implicaba una prima de riesgo de 147,7 puntos básicos, frente a los 153,8 puntos básicos del inicio de la jornada.
También se reducía la rentabilidad del bono alemán del mismo plazo, hasta quedar en el 1,394 %, frente al 1,405 % de la víspera.
Asimismo, el Tesoro español celebró este jueves su primera subasta de deuda desde que la última de las tres grandes agencias de calificación elevara la nota de España y colocó 4.549 millones en bonos a tres y cinco años con intereses mínimos históricos.
En los otros países de la periferia europea, Italia reducía también su prima de riesgo hasta 151 puntos, dos menos que ayer, mientras que Portugal y Grecia las elevaban, hasta 225, y hasta 489, respectivamente.




Estados Unidos, su empleo y Mexico

EE UU recupera el empleo perdido durante la gran recesión

Se necesitaron seis años y medio para volver al nivel de ocupación prevío a la crisis. El paro va rezagado y se mantuvo en mayo en el 6,3%, como la tasa de participación


Un hombre en una oficina de empleo en Nueva York, EE UU / EFE
La economía estadounidense cerró mayo con una creación neta de 217.000 empleos no agrícolas, con lo que oficialmente recuperó todos los puestos de trabajo que se perdieron durante la gran recesión. Bastaba con sumar 113.000 ocupados para conseguir dejar atrás el destrozo que en el mercado laboral provocó la última crisis económica y financiera. El paro, que va más rezagado, se mantuvo en el 6,3%, el nivel más bajo desde septiembre de 2008, porque la tasa de participación no se movió.

Lo que también es cierto es que el empleo generado durante la recuperación no es de la calidad ni está remunerado como hace seis años y medio. Hay claros contrastes también por sectores. La hostelería y la salud tuvieron un repunte muy fuerte, mientras que el manufacturero y la construcción siguen en negativo. También por regiones, entre las que viven del renacer energético y las que siguen sufriendo las consecuencias del desplome inmobiliario.
El último máximo de empleo en EE UU se registró en enero de 2008, cuando se contabilizaron 138,36 millones de ocupados no agrícolas. De ahí cayó a 129,65 millones en febrero de 2010. Las estadísticas ponen así fin a la que es la recuperación más lenta del mercado laboral desde que se tienen datos fiables. Por ponerlo en contexto, llevó solo dos años que se destruyeran 8,7 millones de empleos y más del doble recuperarlos.
Que se hayan recuperado el empleo perdido sirve para superar un listón, pero eso no significa que el mercado laboral haya sanado por completo. Aquí entra en juego un factor demográfico: hay 12,5 millones más de personas en edad de trabajar que cuando empezó la última crisis económica. Es decir, hace falta que la economía cree algunos millones de empleos más para que se normalice y sea comparable a la situación previa a la crisis.

El indicador de mayo muestra que sigue habiendo 3,4 millones de estadounidenses en una situación de empleo de larga duración, lo que equivale al 34,6% del total de parados. Y eso pese a haberse reducido a la mitad en cuatro años. Además, hay 7,3 millones forzados a trabajar a tiempo parcial. Si a estos últimos se les suma los 2,1 millones que están apartados del mercado, la tasa de subempleo estaría cerca del 12%.
En cuanto al paro, llevará más de tiempo volver a los niveles anteriores a la recesión. El desempleo es claramente inferior al 10% de octubre de 2009, el máximo de la crisis, pero sigue por encima del 4,4% antes de la implosión. Además, buena parte de la mejora se explica porque la tasa de participación está en el 62,8% al nivel de hace tres décadas. Se necesita, por tanto, una economía más robusta para conseguir que más gente vuelva al mercado laboral.

¿Pleno empleo en dos años?

La situación de pleno empleo, según la Reserva Federal, podría lograrse en dos años. Es el momento para el que se espera esté normalizada también la política monetaria, con el primer alza de tipos prevista en 2015. EE UU utiliza el empleo no agrícola como indicador de referencia, porque está menos sujeto a factores estacionales. Si se tiene en cuenta ese sector, aún faltarían 926.000 empleos para llegar al máximo de noviembre de 2007, cuando se contabilizaron 146,6 millones de ocupados.
Lo que también es cierto es que la creación de empleo durante los últimos seis meses a un ritmo que ronda los 200.000 ocupados confirma que la economía gana tracción, a un ritmo que ayudará a reducir el paro. La previsión es que EE UU crezca a una tasa anualizada del 3,5% en el segundo trimestre, con lo que repuntará con fuerza tras contraerse un 1% en el primer trimestre como consecuencia de la crudeza del invierno.
El dato de mayo se acerca a los 210.000 empleos que anticipaba el consenso de Wall Street y no va a cambiar la estrategia monetaria de la Reserva Federal, pese a que se modera respecto a los 283.000 empleos en abril. Se espera así que la Fed recorte de nuevo la compra de deuda en su próxima reunión el 17 y 18 de junio. Los analistas se fijan más ahora en la tendencia de los salarios, para anticipar futuros movimientos de tipos por la presión inflacionista.
El estancamiento de los salarios evitó hasta ahora presiones del lado de los precios, pero explica también buena parte de la lenta recuperación en el mercado laboral en EE UU y en el conjunto de la economía. En mayo, la remuneración por hora trabaja subió un modesto 0,2%. El incremento anual es solo del 2,1% en el periodo de 12 meses, un ritmo muy similar al visto desde el final de la recesión.

Mercado

Gli Usa recuperano i posti di lavoro del pre-crisi. Effetto-Draghi, giù lo spread


Negli States la disoccupazione resta al 6,3%, minimo dal 2008, e con i nuovi posti creati a maggio il mercato del lavoro recupera i livelli pre-crisi. Le nuove iniezioni di liquidità della Bce comprimono i rendimenti dei titoli decennali italiani sotto il 2,8%, gli spagnoli affiancano quelli del Regno Unito. Piazza Affari chiude in rialzo dell'1,54%. In Germania, la Buba alza le stime di crescita per il 2014 ma delude la produzione industriale


MILANO
 - L'intervento massiccio della Bce guidata da Mario Draghi contro la deflazione comprime il rendimento dei titoli di Stato italiani: la promessa di liquidità aggiuntiva per le banche europee - che dovrebbero però essere incentivate a impiegarla nel sostegno all'economia reale - porta denaro sul comparto obbligazionario e lo spread tra Btp e Bund tedeschi si restringe. Dall'altra parte dell'Atlantico, l'economia Usa crea 217mila nuovi posti di lavoro a maggio e riesce così a recuperare gli 8,7 milioni che erano stati bruciati con la crisi economica, inaugurata per gli annali dal fallimento di Lehman Brothers del settembre 2008, quando dalla banca d'affari americana i dipendenti iniziarono a uscire con gli scatoloni in mano. 


La Bce ha annunciato una nuova sforbiciata al tasso di rifinanziamento principale allo 0,15%, mentre per la prima volta quello sui depositi (la liquidità che le banche tengono 'bloccata' all'Eurotower) è passato in negativo dello 0,1%. Inoltre, verranno effettuate delle aste di liquidità con una base di 400 miliardi di euro circa, con meccanismi premiali per chi aumenta la propria erogazione di credito, mentre si accelerano le preparazioni per l'acquisto di pacchetti di crediti generati dalle imprese ed erogati dalle banche. Tutte azioni che devono passare alla prova del nove della realtà, con il rischio che gli
istituti di credito siano ancora i grandi beneficiaripiuttosto che le imprese e le famiglie. Sta di fatto che il differenziale tra Btp e Bund infrange al ribasso la soglia di 140 punti base a quota 139, per un rendimento dei titoli decennali che scende fino al 2,73%, nuovo minimo storico, prima di chiudere al 2,74%. IntantoStandard&Poor's ha confermato per l'Italia il rating Bbb/A-2 con outlook negativo. Benefici, nel frattempo, anche sui titoli di Stato spagnoli, la cui differenza di rendimento rispetto ai tedeschi arriva a 127 punti base, livello inferiore a quello della Gran Bretagna.

Le buone notizie per gli investitori arrivano anche dagli Stati Uniti. Il tasso di disoccupazione Usa è rimasto stabile in maggio al 6,3%, ai minimi dal 2008, con l'economia che ha creato 217 mila nuovi posti di lavoro: si tratta del quarto mese di fila di solido aumento. Bisogna però ricordare che il tasso di partecipazione alla forza lavoro è ancorato al 62,8%, ai minimi di quasi 30 anni. E' stato leggermente limato il dato di aprile, con 282mila nuovi posti, ma resta comunque il miglior mese da due anni. Nel complesso, i dati sono al di sopra delle attese per 210mila posti di lavoro e per un tasso al 6,4%. Per di più, nell'economia americana non si sono mai viste a maggio 138,5 milioni di buste paga: risulta ormai colmato il vuoto di 8,7 milioni di posti persi con la crisi.

Positive le novità anche dalla Germania: la Bundesbank, la banca centrale, ha alzato la propria previsione di crescita per la locomotiva economica europea all'1,9% nel 2014. La precedente stima prevedeva un aumento del Pil dell'1,7%. Per il 2015, invece, la previsione resta invariata al 2% e per il 2016 all'1,8%. La bilancia commerciale tedesca di aprile ha invece registrato un surplus di 17,7 miliardi, con le importazioni in aumento dello 0,1% e le esportazioni del 3% su mese. Quella della Gran Bretagna ha registrato un deficit di 8,9 miliardi di sterline. Tornando alla Germania, la produzione industriale è salita meno delle aspettative: +0,2% ad aprile, dopo il -0,6% di marzo (dato rivisto dall'iniziale -0,5%) e contro un atteso incremento dello 0,4%. In Spagna, la produzione è salita dell'1,6% ad aprile, con tutti i settori industriali in espansione.

In questo contesto, i mercati si muovono in terreno positivo e accelerano con i dati Usa. Milano chiude in rialzo dell'1,54% superando la soglia di 22mila punti ai massimi dal maggio 2011 grazie al comparto bancario, con le popolari sugli scudi. A Londra l'indice Ftse 100 sale dello 0,66%, a Francoforte il Dax avanza dello 0,4%, a Parigi il Cac guadagna lo 0,71%. Wall Street è in rialzo, grazie appunto ai dati sul mercato del lavoro, a nuovi massimi: il Dow Jones si apprezza dello 0,4% come lo S&P, mentre il Nasdaq avanza dello 0,5%.

Piazza Affari è sotto i riflettori Mediaset, che gioca due partite importanti: la lotta con Sky ed Eurosportper l'assegnazione dei diritti della Serie A e il posizionamento in Spagna, con Telefonica che vuole il 100% di Digital + e potrebbe pagare 325 milioni al Biscione, che ne custodisce il 22%. Terna potrebbe invece muoversi a seguito della scelta di Crédit Suisse di abbassare il rating a "underperform". Debole Mps, che chiude in calo dell'1,95% in scia all'aumento di capitale da 5 miliardi con uno sconto del 35% circa con un prezzo di sottoscrizione di 1 euro.

Chiusura in leggero rialzo per l'euro sopra quota 1,36 dollari. La moneta unica passa di mano a 1,3640 dollari guadagnando qualcosa anche nei confronti dello yen a 139,84 yen.

La Borsa di Tokyo, in mattinata, ha terminato la seduta stabile (-0,01%), in un mercato poco sorpreso dalle misure decisa dalla Bce ieri e in attesa delle statistiche americane sull'occupazione. L'indice Nikkei è sceso di 2,13 punti a 15.077,24; l'indice Topix ha guadagnato lo 0,15%, cioè 1,82 punti a 1.234,57. Attività media con 2,10 miliardi di azioni scambiate sul primo mercato, poco mossi anche gli altri listini asiatici. Sul fronte macro, l'indice anticipatore giapponese ad aprile ha segnato un calo di 0,5 punti su mese, dal 107,1 di marzo a 106,6 di aprile.

Quanto infine alle materie prime, il petrolio a luglio aggiunge lo 0,43% a 102,91 dollari al barile. L'oro ad agosto torna a guadagnare: segna un +0,14% a 1.255 dollari l'oncia.
(06 giugno 2014)


jeudi 5 juin 2014

Bolsas en positivo

Las Bolsas reciben con subidas la decisión del BCE pero el euro no se enfría

El bono español a 10 años reduce su rentabilidad hasta el 2,84% y se acerca al mínimo histórico



Las Bolsas europeas han celebrado este jueves la decisión del BCE de bajar el tipo de interés del 0,25% al 0,15% y de situar la facilidad de depósitos en tasas negativas. El principal indicador español, el selectivoIbex 35, fue de los que más aplaudieron la batería de medidas que pretenden atajar el riesgo de deflación y estimular la economía, algo atorada en los países periféricos.
El IBEX que empezó la jornada casi plano arrancó una escalada nada más conocer la profundidad de las decisiones adoptadas por el presidente del BCE,Mario Draghi. Al cierre de la sesión registró un avance del 1,12% y traspasó la barrera de los 10.800 puntos básicos. El resto de plazas europeas también se sumaron al guateque con subidas generalizadas. El índice francés CAC 40 cerró con un avance del 1.08%. En Alemania, el DAX creció un 0,22%. A media sesión, nada más difundirse las decisions del BCE; el índice alemán rompió el techo de los 10.000 puntos básicos por primera vez en su historia. En Londres el FTSE 100 tardó en digerir las medidas adoptadas por Franfort pero terminó la jornada en negativo.
En España, fueron los bancos los que más tiraron al alza del Ibex. Los bancos han tirado del índice español. El Sabadell creció un 3,57%; el BBVA, un 2,47%; el Popular, un 2,37%. Otros valores como Acciona, que se anotó un alza del 3,56%, y Red Eléctrica (2,49%).
El euro también acogió de buen grado el plan de liquidez del BCE y se depreció respecto al dolar hasta quedar en el entorno de los 1,3512 dólares por euro, lo que supone una caída del 0,65% sobre la cotización registrada a primera hora de la mañana. El tropezón del euro fue sensible: se llegó a depreciar respecto a las 33 monedas con las que cotiza. Pero los síntomas apenas duraron un par de horas. El euro rebotó y a la hora de cierre de los mercados se situaba al mismo nivel que en el inicio de la jornada, en el 1,3616.
Por su parte el bono español a 10 años, el índice de referencia para medir la prima de riesgo, redujo su rentabilidad hasta el 2,824% después de estar coqueteando con caer por debajo del mínimo histórico. El bono a cinco años, que se cotiza a 1,458%, marcó un nuevo suelo en la serie histórica.

Ajustes

El BCE inyectará 400.000 millones de euros para reactivar el crédito

El Banco Central Europeo baja los tipos de interés al mínimo histórico del 0,15% y se convierte en el primer gran supervisor del mundo en castigar los depósitos de los bancos en Fráncfort


FOTOGRAFÍA: EFE / VÍDEO: EL PAÍS LIVE!
Dos disparos secos para empezar. El Banco Central Europeo (BCE)acaba de rebajar los tipos de interés oficiales desde el 0,25% al 0,15%—el mínimo en sus 15 años de existencia— y se ha convertido en el primero de los grandes bancos centrales del mundo en imponer una tasa negativa (del 0,10%) a los depósitos que la banca mantiene en Fráncfort: el equivalente a un impuesto a los bancos que dejen el dinero en la ventanilla en lugar de ponerlo a circular. Solo Dinamarca y Suecia habían hecho en el pasado algo parecido.
Tras el anuncio de los tipos, el presidente del BCE, Mario Draghi, ha comenzado su comparecencia para explicar más medidas contra el riesgo de deflación en la zona euro. Habrá una gran inyección de liquidez de 400.000 millones de euros destinados a créditos a la economía real, y que no podrán usarse ni para hipotecas o préstamos al sector público. Además, Draghi ha anunciado el final del drenaje de liquidez para compensar las compras de bonos soberanos y preparativos para la compra de activos. Los efectos no se han hecho esperar: el euro ha caído nada más conocerse las medidas del BCE y las Bolsas celebran la noticia.

Todos los ojos estaban puestos en el BCE porque se esperaba que Draghi apretara el gatillo en su comparecencia ante la prensa con otras medidas de mayor calado más allá de los tipos, destinadas a desatascar el crédito a medio plazo y, a corto, a debilitar el euro. Así ha sido: habrá nueva barra libre de liquidez de 400.000 millones de euros, con vínculos que obliguen a los bancos que beban de esa copa a prestar el dinero a la economía real, sin que pueda ser usado para créditos hipotecarios ni préstamos al sector público, según ha especificado el presidente del BCE. Serán inyecciones de liquidez, a devolver en septiembre de 2018, y la banca podrá pedir hasta tres veces el dinero destinado a préstamos a particulares y empresas. Los bancos tendrán derecho a solicitar, en un principio, el equivalente al 7% de la cantidad total que conforme su cartera de préstamos al sector privado (también excluyendo hipotecas) de la zona euro, tomando como referencia su balance a 30 de abril de 2014.
Para acceder a esos 400.000 millones, se llevarán a cabo dos subastas para la banca en septiembre y diciembre de 2014. Además, desde marzo 2015 y hasta junio 2016 habrá también subastas trimestrales en las que las entidades podrán solicitar hasta tres veces la cantidad de su capacidad de financiación del sector privado. Los intereses serán los de referencia en el BCE (variables según las decisiones que tome el organismo) más un margen fijo de 10 puntos básicos. Es decir, que ahora serían del 0,25%. 24 meses después de recibir el crédito, los bancos podrán empezar a devolverlo. "habrá varias disposiciones que tendrán como objetivo garantizar que los fondos den apoyo a la economía real", ha advertido Draghi. Para empezar, las entidades que no hayan cumplido determinados niveles de facilidad de crédito a la economía real, serán obligadas a pagar los préstamos en septiembre de 2016.

También habrá otras medidas, como el final del drenaje de liquidez para compensar las compras de bonos soberanos. Hasta ahora, el BCE contrarrestaba la adquisición de estos títulos en el mercado secundario, operación con la que inyectaba dinero, con la venta de otro tipo de activos por el mismo valor. Ahora dejará de esterilizar la compra de bonos públicos, lo que supone la inyección de unos 165.000 millones de euros en la economía, y también un aumento en la misma proporción del balance del banco central.
El BCE también ha iniciado los preparativos para la compra de títulos respaldados por activos, las compras de activos a gran escala (quantitative easing, en la jerga anglosajona característica de los banqueros centrales). Es una manera de intervenir directamente en el crédito, sorteando la intermediación bancaria, que el banco central pretende focalizar en los títulos de deuda del sector privado.
El banco central abandona así ocho largos meses de inactividad en los que la inflación ha caído hasta la zona de riesgo –con el IPC en el 0,5%, muy lejos del objetivo del 2%, y riesgos de mayores caídas--, con una recuperación diabólicamente lenta –el PIB de la eurozona creció el 0,2% en el primer trimestre--, con el paro en máximos y, en fin, con escasas expectativas de salir de ese túnel mientras el crédito caiga y siga asfixiando a miles de empresas viables.
Hay en el último lustro una polución de sintagmas que contienen el adjetivo “histórico” vinculado a las decisiones del BCE. Pero es cierto que los recortes de tipos de este jueves (tanto el del precio oficial del dinero como el de la tasa de depósitos) son, una vez más, “históricos”. Los tipos negativos adentran al BCE en aguas desconocidas. Pero apenas tendrán efectos reales: son más un signo, un símbolo de que el Eurobanco puede ir más lejos que una herramienta efectiva, con los tipos de interés (la medida del miedo en una economía) muy cerca de la zona cero desde hace ya mucho tiempo.

Hoy era un día clave para el todopoderoso Mario Draghi, que junto a la canciller Angela Merkel se ha erigido como el principal gestor de la crisis del euro y que debe satisfacer las enormes expectativas en los mercados de divisas, de renta variable, deuda pública y de casi todo lo demás. La caja de herramientas del BCE es conocida y las medidas fundamentales están descontadas, por lo que buena parte de su impacto depende del lenguaje utilizado por el jefe del BCE, un auténtico maestro del teatrillo de las intervenciones de política monetaria verbales. Una crisis que, a la vista de la enésima ronda de medidas excepcionales, inéditas, extraordinarias e “históricas”, dista mucho de haberse acabado. A pesar del optimismo profesional en Bruselas, en algunas capitales y, de vez en cuando, en la mismísima Fráncfort.